
Jesús es azotado y coronado de espinas
Del Evangelio según San Mateo. (27,27-3 1)
Luego los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron en tomo a él a toda la tropa. Lo desnudaron, le vistieron una túnica de púrpura, trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza, y una caña en su mano derecha; y, arrodillándose delante, se burlaban de él, diciendo: "¡Viva el rey de los judíos!". Le escupían y le pegaban con la caña en la cabeza. Después de haberse burlado de él, le quitaron la túnica, le pusieron sus ropas y lo llevaron a crucificar.
Palabra del Señor.
R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.
(Breve silencio)
Oremos:
Señor Jesús, Rey coronado de espinas, débil y vulnerable, humillado y vejado, líbranos de ofender a alguien más débil que nosotros, líbranos de creernos superiores a los demás, de pensar que tenemos derecho a hacer reproches y a poner orden a nuestro alrededor. Ayúdanos a ejercer el poder y la autoridad que poseemos, por muy pequeños que sean, como tú nos enseñaste: coronado de espinas.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/. Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Padrenuestro. Avemaría. Gloria.
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