viernes, 13 de febrero de 2009

iadoso Ejercicio del Vía+Crucis Penitencial

Estaciones del
Vía + Crucis

Comencemos con la señal de nuestra salvación y signo del amor que Dios nos tiene.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén.
ORACIÓN
Vosotros, los que pasáis por el camino, mirad y ved si hay dolor como mi dolor. Santo Padre, mío, no te alejes de mí, porque la tribulación está cerca y no hay quien me ayude.

Padre Santo, déjame caminar con tu Hijo, Cristo del Buen Fin, que tomó nuestros cuerpos y cargó con su santa cruz.

Vosotros, los que pasáis por el camino, miradle hecho despreciable por vosotros, y seguidle hasta el fin.

Miradle convertido en el más vil de los hombres, despreciado, golpeado y azotado. Si con él padecemos, con él reinaremos; si con él nos dolemos, con él gozaremos; muriendo con él en la cruz de la tribulación, poseeremos el cielo.

Bendigamos al Señor Dios vivo y verdadero, que nos ha dado el Buen Fin de nuestros pasos en su hijo Jesucristo. Rindámosle alabanza, gloria, honor, bendición y restituyámosle siempre todos los bienes,
R. Amén.

(Según el Oficio de la Pasión de San Francisco y la II Carta de Santa Clara)

Omnipotente, santísimo, altísimo y sumo Dios, que has querido realizar la salvación de todos por medio de tu hijo, Cristo del Buen Fin, crucificado y glorioso, cuya belleza es la admiración incansable del cielo.

Concédenos, te rogamos, a quienes hemos contemplado, pobre y desnudo, al autor de la vida, alcanzar en el cielo la gloria de su Pasión.

Por nuestro Señor Jesucristo.

I estación



La agonía de Jesús en Getsemaní
Del Evangelio según San Mateo: (26, 36-46)
Jesús fue con ellos a un huerto llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos: "Quedaos aquí mientras voy más allá a orar". Se llevó consigo a Pedro y a los dos hijos del Zebedeo; y comenzó a sentir tristeza y angustia. Y les dijo: "Me muero de tristeza. Quedaos aquí y velad conmigo". Avanzó unos pasos más, cayó de bruces y se puso a orar así: "Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú". Volvió a los discípulos, los encontró dormidos y dijo a Pedro: "¿Conque no habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para que no caigáis en tentación. El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil". De nuevo, por segunda vez, se fue a orar, diciendo: "Padre mío, si no es posible que este cáliz pase sin que yo lo beba, hágase tu voluntad".
Palabra del Señor.
R/. Gloria a Ti, Señor Jesús.
(Breve silencio)
Oremos:
Padre, por el Espíritu Santo abre nuestra voluntad a la tuya, para que tengamos la fuerza de vigilar y de orar con Jesús en su combate contra el mal. Y la participación en sus sufrimientos nos haga experimentar la fuerza de su Resurrección.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
V/. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R/. Porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

No hay comentarios: