
Los orígenes de la Hermandad son todavía algo confusos, aunque investigaciones recientes mencionan la existencia de un hospital llamado de la Piedad situado a comienzos del XVI en la collación de San Lorenzo y propiedad del gremio de corredores de bestias; paralela a esta teoría pervive desde tiempos antiguos la leyenda o tradición del milagroso hallazgo en un hueco de la torre de la Iglesia de Santa Marina de una pequeña imagen de barro cocido de la Santísima Virgen, con el cuerpo de su divino hijo en sus brazos, que dio origen a la devoción de la Piedad entre los moradores de aquel lugar, haciendo que estos devotos se agruparan en hermandad de luz (de la que se conocen datos de 1518 merced a escritos como los del Abad Gordillo) para rendirle el culto adecuado y propagar su devoción





